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  • Fernando Hernández Q.

¿Qué crece más en Argentina, la inflación o la inconformidad?


Con una inflación interanual del 52,1%, certificada por el Indec, solo puedes esperar que los precios de tu mercado semanal suban de forma importante y que en últimas, estos después de un año se doblen. Es decir, si pides hoy una hamburguesa King Jr. Con queso en un Burgerking de Buenos Aires, te puede Costar $69 pesos argentinos, hace un año te costaba $35.


Argentina es el segundo país después de Venezuela (campeón de lejos 1.500% de inflación para 2021), con la inflación más alta de la región. Quintuplica a Brasil 11.1% y es 8 veces la de México 6.2%. Según cifras reportadas a Octubre.


Con costos promedio subiendo el 1% semanal, destruye el poder adquisitivo y a llevado la pobreza a un aproximado del 45% de la población. Increíble pero cierto! Ni hablar de Venezuela que supera el 94% de pobreza. 4% de inflación, es la tasa anual para varios países, lamentablemente en Argentina es mensual.


Sin embargo, para Argentina ya no es inusual. En 1989 la hiperinflación llegó a 3.000% costándole la presidencia a Raúl Alfonsino y llevó al país a un default financiero. Posteriormente en la década de los 90, se inventó el sistema llamado “la ley de convertibilidad” que amarró al peso argentino a la par con el dólar, es decir $1 peso argentino valía $1 dólar americano, logrando con esto que la inflación desapareciera.


Para sostener este tipo de cambio igualitario, el gobierno tuvo que endeudarse enormemente, emitir bonos con vencimientos a largo plazo y privatizar todos los servicios públicos en manos del estado. Al subir al poder Fernando de la Rua y ver la incapacidad del gobierno de cumplir con los vencimientos de la deuda en dólares, realizó un SWAP por $40.000 millones de dólares (intercambio de títulos con vencimiento a corto plazo, por títulos con vencimientos a largo plazo pero a tasas de interés superiores) para poder obtener así un aire con sus compromisos.


Ante los crecientes rumores de una gran devaluación, las personas empezaron a retirar sus dineros de los bancos y el gobierno ordenó a la banca congelar los recursos del público y solo entregar $250 pesos argentinos en efectivo semanalmente. Esta medida al ser tomada en diciembre de 2001, cuando la gente requiere más su dinero para la navidad, inicia unas protestas monumentales intentando incluso tomarse la casa presidencial. El presidente De la Rua renuncia y 3 mas lo suceden en 1 mes hasta que se nombra a Eduardo Duhalde, quien ante la presión sobre la ley de convertibilidad por la imposibilidad de mantener la paridad entre las monedas, la desvirtúa y permite la devaluación del peso, dejando una tasa de cambio flotante acorde a la oferta y demanda. Todos los ciudadanos perdieron sus ahorros.


Estas crisis reabrieron el ciclo inflacionario que retomó su rumbo alcista durante el segundo gobierno de Cristina Kirshner (2011-2015), llegando a superar el 50% al final del mandato de Mauricio Macri (2015-2019). Y expertos creen que será aún mayor en el 2022.


¿Cuál ha sido la causa por la cual este problema de la inflación alta, ha acompañado a la argentina durante gran parte de su historia? La respuesta es simple, ha infringido la regla de oro de la economía: “ No gastes más de lo que recibes”.


En 60 años, solo 6 no han tenido déficit fiscal. El país sin embargo posee una de las tasas más altas de impuestos, y como esto no alcanza para soportar el enorme gasto público, los gobiernos han tomado decisiones en dos formas para financiarse: o se endeudan o emiten moneda.


El endeudamiento creciente, llevó al país a default (incapacidad de pago de la deuda) 9 veces, lo que ha dificultado nuevos créditos y si se lograron se hacen a tasa de interés muy superiores. Esto ha llevado a que el país recurra a la segunda alternativa, emitir moneda para financiarse, pero como ya sabemos, esto ha llevado a hiperinflaciones en la medida en que la moneda carezca de respaldo económico.


Los resultado preliminares de las elecciones legislativas en Argentina de este domingo (se cambia la mitad de la cámara baja y un tercio del senado), dan una ventaja a la oposición de centro derecha, es decir que el gobierno perdería su control en ambas cámaras y deberá conciliar con la oposición para poder gobernar. este resultado es consecuencia lógica de una economía que ha empobrecido a la población y ha sido incapaz de controlar la inflación.


Curiosamente los dos países con mayor inflación en la región (Venezuela y Argentina), antes muy ricas economías, comparten una misma orientación política y económica, altos índices de pobreza y una oposición cada día más fuerte.


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