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  • Fernando Hernández Q.

“La teoría del caos y efecto mariposa en nuestras vidas”


Imagina que vas conduciendo tu coche nuevo por una de las calles principales de tu ciudad y de repente vez a un amigo en la cera del frente y logras bajar el vidrio y saludarlo. El escucha su nombre, voltea a mirar a la calle y te visualiza en tu nuevo coche, respondiendo tu saludo levantado su brazo y pronunciando algo que no logras escuchar.


Delante de tu amigo va una estudiante con su proyecto de grado de arquitecta, una linda maqueta de una casa campestre de ensueño. Tu amigo no alcanza a detener su caminar y cuando la ve ya es muy tarde y la empuja sin querer. La estudiante de último año tropieza y cae al piso, llevando con ella su linda maqueta. La chica termina con su traje rasgado, su mano derecha fracturada y ensangrentada y su maqueta parcialmente arruinada. Esta situación le impide llegar a su examen, por lo cual su ceremonia de grado tendrá que esperar.


Al no poder graduarse a tiempo, la futura arquitecta pierde la oportunidad de ingresar a una famosa firma de diseño arquitectónico que la esperaba para iniciar con ella un nuevo proyecto. Ahora otra profesional tendrá esa oportunidad por tu causa.


El profesor que iba a realizar el examen de grado, al ser notificado del accidente, decide aprovechar para verse con una exnovia con quien deseaba encontrarse, en un restaurante cercano; con tan mala suerte que allí estaba su esposa con algunas amigas y esto lo pone en una situación muy desagradable.


Una de las amigas de la futura arquitecta, que la iba a acompañar en el examen, no alcanzo a ser notificada y llego al sitio donde se iba a realizar el examen, en ese momento recibió una llamada de un hospital, su madre había tenido un preinfarto y estaba a punto de ingresar a cirugía para la instalación de un Stent y ya no alcanzaba a verla antes de que la sedaran. Era una operación muy complicada por la edad de la señora.


¿Te das cuenda del caos que formaste? Tu saludo desprevenido a tu amigo parecería sin importancia, sin embargo cambio totalmente los hechos y el futuro para muchas personas.


Estas secuencias de hechos reafirman y comprueban la existencia de la denominada teoría del caos y su efecto mariposa. Ambos conceptos son parte de nuestras vidas y su análisis nos permite entender cómo funciona el universo en el cual vivimos, y a su vez para el establecimiento de nuevos conocimientos y tecnologías. Veamos de qué se tratan:


La Teoría del caos es un principio que se aplica a los “sistemas dinámicos”. Este a su vez es un conjunto aleatorio de hechos que cambian con el tiempo. Buen ejemplo de un sistema dinámico es la población de un país. Que está compuesta por un sucesión de hechos cambiantes en el tiempo y que permite un crecimiento de la población. Cuando el “sistema dinámico” es muy sensible a las variaciones de las condiciones iniciales, se convierte en lo que se denomina un “ Sistema Caótico”.


Este sistema caótico aunque da la impresión de ser desordenado e impredecible, ese mismo comportamiento genera patrones determinables. Por más caótico que sea el mismo, genera una trayectoria hacia puntos determinados. Estos punto son conocidos como “atractores”. Ahora bien un conjunto de “atractores” forma algo llamado “fractales”. Un “fractal” es algo que se asimila a sí mismo. Es decir cualquiera de sus secciones vista de cerca, son muy parecida al objeto completo visto de lejos.


Por otro lado, “el efecto mariposa” en esencia implica que pequeñísimas variaciones que pueden parecer inocuas, con el tiempo generarán enormes cambios, creando una sensación de caos. Un ejemplo muy conocido es el del escritor de ciencia ficción Ray Bradbury, que en 1852 publicó su obra "El sonido del trueno".


En esta obra uno de sus personales pisa accidentalmente una mariposa, y ese pequeño suceso repercutió en grandes consecuencias, como la llegada de un líder fascista al poder. Pequeños sucesos que pueden parecer baladíes, con el tiempo generan enormes cambios, a su vez creando una sensación de caos. Así nacía la teoría del caos y su efecto mariposa. Fue así como en 1961, lo que se conocía como ficción se convertía en una realidad científica.


Lo anterior, debido al meteorólogo Edward Lorenz, quien trabajaba en determinar un modelo matemático que sirviera para el pronóstico del estado del tiempo. Para lo anterior recolectó datos importantes al respecto como la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, la dirección del viento, etc. los introdujo en su computador, corrió el modelo pre-establecido y observó los resultados.


Posteriormente y como parte del método científico, en procura de comprobar los resultados anteriores, volvió a introducir los mismos datos al computador, y corrió nuevamente el modelo. Para su sorpresa el resultado fue un pronóstico del tiempo totalmente diferente al obtenido la primera vez.


Buscando una explicación lógica y científica a esta diferencia, encontró que en la segunda vez que ingreso los datos, el computador aproximó las cifras al hacer los cálculos con algunos decimales menos. Así logró determinar que unas muy pocas décimas de diferencia, aparentemente insignificantes, con el tiempo pueden causar cambios monumentales.


Según Lorenz, el viento producido por el aleteo de una mariposa en Brasil, podría desatar una tormenta en el Golfo de México. En el modelo de Lorenz, los cálculos utilizados fueron creando un patrón parecido a las alas de una mariposa. Es el mismo caso cuando los capitanes de los barcos trazaban sus rutas de navegación para llegar a su destino, y sin darse cuenta permitían en comienzo un rumbo desviado, con algunas milésimas de grados que parecían insignificantes. Sin embargo al proyectarse en su recorrido llevaban la nave a destinos muy distantes en grados, del planeado originalmente.


Si conocemos y tenemos en cuenta, estos principios científicos, entendemos que los eventos por pequeños e insignificantes que sean, pueden tener consecuencias muy importantes en las vidas de muchas personas.


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