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  • Fernando Hernández Q.

¿Estás preparado para la crisis financiera que viene?


Varios presidentes, expresidentes, empresarios, presidentes de organismos multilaterales, etc. concuerdan en que el mundo se aproxima a una crisis financiera global.


El COVID 19 y todas sus implicaciones sanitarias y económicas, la afectación a la cadena de suministros global, la ilegal invasión Rusa a Ucrania, la alta inflación que afecta al mundo en todos sus bienes y servicios, los altos costos de la energía en europa, el aumento de tasa de interés, las caídas de las bolsas de valores, la incertidumbre de los mercados ante estos hechos, etc. Son suficientes ingredientes para cocinar una crisis financiera global, próxima a presentarse. Solo basta recordar la del 2008, para entender la magnitud del impacto. Esta que se avecina tiene aún más ingredientes, por lo cual debemos estar más preparados.


Es también importante entender que al ser una crisis global, no solo afectará regiones económicas, continentes y países, también afectará a todos los ciudadanos del planeta. Y aunque muchas de las medidas económicas y financieras que se tomen, estarán a cargo de los gobiernos de los países, de las uniones económicas regionales, y organismos multilaterales; como ciudadanos debemos entender la situación y también tomar medidas acorde a la misma.


Es imposible prever la magnitud y particularidades del impacto que generará la crisis, pero será un hecho y no somos inmunes a sus afectaciones, por lo cual debemos prepararnos, para evitar o disminuir sus negativos efectos; pero también para poder aprovechar situaciones favorables que traerá la crisis.


Para lo anterior debemos implementar los siguientes puntos.


Realiza un flujo de caja: Un alto porcentaje de la población mundial desconoce la realidad de su situación financiera. Muchos factores influyen en este comportamiento. Entre otras razones tenemos, desconocimiento técnico, apatía por las cifras, falta de tiempo, bajo interés, falta de un hábito y un método para controlar el tema, etc. Sin embargo, existen formas muy simples de poder manejar adecuadamente este aspecto, sin requerir mayores conocimientos.

Un flujo de caja, es una sencilla herramienta que le permite a las personas, empresas, gobiernos, etc. Poder conocer y realizar ajustes a las cifras o finanzas resultantes de sus actividades. Esta herramienta principalmente lo que hace es identificar y plasmar en un formato, las diferentes fuentes de ingresos y egresos, que una persona o empresa posee, en un tiempo determinado, usualmente un mes. Al sustraer del total de ingresos, el total de egresos, determina al final, si nos queda o no liquidez, después de realizar todas las actividades.


En esencia lo que necesitamos saber con exactitud, es cuáles son nuestros ingresos (salario, comisión, utilidad, alquiler, etc) y cuáles los egresos (arriendos, alimentación, salud, administración propiedades, intereses de préstamos, cuotas de préstamos, transporte, aseo, ocio, etc), en que momento del tiempo se ejecutan (fecha) y cuál es el valor de los mismos (monto $). Totalizados los ingresos y egresos, si al restar egresos de ingresos te da una cifra positiva, significa que posees buena salud financiera. Si por el contrario es negativa, significa que tienes problemas de liquidez y debes realizar ajustes para cambiar esa situación.


Identifica tu situación financiera actual: Una vez determinada tu situación financiera real actual, deberás ubicarte en alguno de los tres grupos que a continuación se describen; lo cual debes definir con total franqueza:

  • RIQUEZA: Tus activos son múltiples, de importante valor y auto sostenibles. . Tu liquidez (ingresos) es amplia y permanentemente creciente, por lo cual cubre tus gustos y gastos (egresos) de forma amplia.

  • EQUILIBRIO: Posees una riqueza moderada. Tienes lo suficiente, no te sobra y no te hace falta. Tu liquidez es estable y tus ingresos cubren moderadamente tus egresos.

  • DESEQUILIBRIO: No posees riqueza. Tus ingresos son inferiores a tus egresos. Lo anterior te lleva a endeudarte para cubrir el déficit y tu capacidad de gastos es nula o muy limitada.

Analiza en cuál de los tres escenarios estás. Se sincero contigo mismo. No te de pena aceptar una situación, que puede ser transitoria. Si crees que estás en medio de dos de las mencionadas, escoge la de menor nivel o capacidad.


Una vez identificada tu situación real, debes continuar con lo siguiente:


Si tú citación es la de RIQUEZA, te felicitamos. Sin embargo debes tener claro, cuánto de tu riqueza es líquida (efectivo o fácilmente convertible a efectivo), y cuánto está en activos fijos (Casas, carros, fincas, equipos, maquinarias, etc). Identificado esto, respóndete si tú actual liquidez es suficiente para cubrir al menos 18 meses de tus gastos mensuales actuales. Esto para saber si tienes la liquidez suficiente para poder vivir el tiempo que dure la crisis (18 meses por lo menos será la etapa más difícil de una crisis). De no ser así, y salvo que tengas la posibilidad de generar liquides suficiente durante la crisis; piensa que activos puedes vender ahora (pues en tiempo crisis será muy difícil), para completar la liquidez necesaria.


Si tú liquidez es muy amplia, será una gran ventaja en tiempo de crisis, dado que podrás aprovechar ofertas para compra de activos a precios reducidos, los cuales recuperarán su precio a futuro y tú habrás ganado un buen capital, si los vendes, o generarás mejores rentas para ti, si los arriendas. En ambos casos incrementarás aún más tu patrimonio en condiciones económicas favorables.


Si estás en el grupo de EQUILIBRIO, una actitud similar a la anterior es aconsejable. En este caso debes tener un colchón de liquidez suficiente para soportar tus gastos mínimo 12 meses. Para lograrlo realiza acciones en dos sentidos. Por una parte incrementa tus fuentes de ingresos rápidamente. Trabaja horas extras, realiza más negocios, asesora, en fin mira cómo aseguras esa cantidad de liquidez mínima. Por la otra, reduce rápidamente tus gastos iniciando por los innecesarios (salidas de ocio, compras de moda, etc), continuando por los Prescindibles (viajes, cursos, afiliaciones, etc), y si se requiere corta algunos de los Imprescindibles (Vehículos particulares, etc).


Si por suerte tienes sobrantes de liquidez, podrás aprovechar inversiones en compra de activos a buenos precios.


Estos dos grupos anteriores tienen la posibilidad de potenciar a un máximo nivel, la compra de activos a precios bajos, situación muy usual en época de crisis, a travez de la creación de un fondo de inversión, con personas de confianza y reglas claras. La unión de capitales, permitirá la acumulación de una cantidad importante de liquidez, para acceder a compras de bajo precio pero de más alto valor y así maximizar utilidades al vender cuando se recupere la economía y los precios regresen a sus niveles normales.


Si por desgracia estás en el grupo del DESEQUILIBRIO, se aconseja conseguir liquidez para un mínimo de 6 meses. Realizando un esfuerzo mayor en la vía de incrementar fuentes de ingreso, trabajando más horas remuneradas en su actual trabajo, realizando trabajos adicionales y negocios que te generen liquidez. Por otro lado debes reducir al máximo los costos. Una forma importante es cancelar todas las actuales deudas y evitar tomar otras. El orden es empezando por aquellas de tasa de interés variable (tarjetas de crédito) y luego las de tasa fija (préstamos). Olvida por un buen tiempo tus tarjetas de crédito y si eres capaz rómpelas, sería lo mejor.


Estrategias: En todo caso, te recomendamos las siguientes estrategias para afrontar esta crisis financiera global que se aproxima, las cuales funcionan también en época de no crisis y en forma independiente de si la riqueza te acompaña o no. Recuerda que el dinero no tiene dueños y hoy puede está contigo, pero mañana podría estar con alguien más.

  • Ten un estilo de vida moderado: El estilo de vida moderado es agradecido con tus finanzas, dado que una vez suplido lo básico en cuanto vivienda y transporte, los gastos adicionales de manutención, siendo mesurados, te permitirán generar y mantener liquidez, no tener endeudamiento y lograr invertir la liquidez extra en activos que a su vez te reportarán más ingresos (arriendos, etc). Seguramente pertenecerás a los dos primeros grupos mencionados anteriormente. Como dijimos, afrontar la vida con o sin crisis globales, llevando este estilo de vida, es lo más aconsejable. Un estilo de vida ostentoso, por el contrarío te exigirá producir permanentemente mayores ingresos y adquirir mayores obligaciones; que si posees una alta y estable riqueza, no es problema, pero siempre estás en riesgo de tener tu propia crisis, si el flujo de ingresos disminuye o desaparece.

  • Diversifica tus ingresos: Los conocedores del tema financiero, afirman que para ser millonario debes tener al menos 7 fuentes de ingresos permanentes distintas. Esto te permite evitar una crisis , pues cuando una o varias fuentes se disminuyen o desaparecen, otras seguirán aportando para mantener un flujo. Es por esto qué se deben tener o buscar una variedad diferente de fuentes de ingresos, tales como inversiones en bolsa, inversiones en bonos, activos que produzcan renta como arrendamientos o pagos por servicios, reparto de utilidades, sueldos, comisiones, alquileres, préstamos hipotecarios, inversión en proyectos inmobiliarios, venta de materia primas, negocios, trabajos remunerados, venta de productos, etc. Teniendo cuidado que provengan de sectores económicos diferentes para distribuir al máximo el riesgo.

  • Paga tus deudas: Como principio de vida, no debes endeudarte y menos para solventar gastos recurrentes. El único endeudamiento razonable, aunque también posee riesgos, es aquel para poder adquirir activos que generen renta. Cómo oficinas, bodegas o casas para arrendar, pues el producto del arriendo permite pagar el crédito e ir incrementando el patrimonio. Siempre y cuando, el valor del arriendo sea superior al valor de la cuota de la deuda y que el arriendo sea permanente en el tiempo. El resto de deudas debes cancelarlas totalmente. De no ser posible, cancela primero las de tasas de interés variable y las de tasa fija ve disminuyéndolas en la medida que puedas.

Establece un presupuesto: Esta es otra sencilla herramienta financiera, para poder hacer seguimiento futuro a tu salud financiera, es decir a tus ingresos y egresos. Es muy similar al flujo de caja planteado al comienzo, solo que en lugar de utilizar las cifras reales de ingresos y egresos, plantea unas cifras mesuradas, acorde a tu capacidad de generar los ingresos y reducir prudentemente los egresos, y así determinar un estado de finanzas en equilibrio. Para posteriormente ir controlando las cifras en el tiempo. Por lo cual, una vez logres estabilizar tu situación financiera, lo mejor es diseñar un presupuesto que te permita pagar tus gastos holgadamente, con el producto de tus ingresos, fijando unas cifras razonables de gastos.


La crisis financiera global se acerca, toma estas sencillas ideas e impleméntalas rápido, así podrás sobrellevar mejor los próximos tiempos de crisis.


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